Copio aquí, para compartir con todos, uno de los últimos poemas dejados por José Antonio LABORDETA en su Blog. Solo hace unas cuantas horas que nos ha dejado y ya se nota el hueco en el mundo de las buenas personas.
"Cada tarde
un viento huracanado
me estremece.
Son las sombras de todos los ancestros
y la linea final
de este viejo y siniestro Labordeta.
De mi no queda casi nada
y ellos, que se lo saben,
me asedian en las tardes de cierzo
como si nada quedara del recuerdo.
Se van.Nos vamos.todos.
La espernaza se quedó arrinconada,
la libertad se tambalea
y todo lo que pensamos que un día llegaría
se ha quedado desierto en la memoria.
Tardes de fabula dorada
muertas en el secuestro de los días."
sábado, 18 de septiembre de 2010
sábado, 11 de septiembre de 2010
LA DICTADURA DEL ESTABLISMENT


Hace algunos dias hice un comentario en Facebook en relación con lo escandaloso que me parece el "asalto" de Jimenez y la dirección federal del PSOE a los militantes de la Federación Socialista Madrileña, F.S.M (ya se que ahora se llama de otra forma pero paso de los eufemismos que tratan de ir cercenando los signos que nos identifican con una opción ideológica de izquierda). A continuación la reproduzco para que sirva de contexto:
"¡Ya está bien de dar cuartos al pregonero!
.de Juanma Calvo Padre, el El jueves, 02 de septiembre de 2010 a las 13:03. Me parece que ¡Ya está bien de dar cuartos al pregonero! ¿Cuantas veces hemos discutido aquello de la coincidencia de las secretarías generales con las candidaturas a los distintos niveles de gobierno? La última vez, que yo recuerde, fué con el entrañable presidente de Extremadura... Ahora, desde la propia Dirección se promueve lo contrario en Madrid. ¿en que quedamos?
Los argumentos que se estan empleando en favor de la compañera Jimenez son absolutamente falaces y perjudiciales para la salud de la militancia. Así no hay quien despegue!.
Callaros ya! y resolver, lo que tenga que ser, dentro de la estructura orgánica del Partido y que nos hemos dado Congreso tras Congreso. ¿O es que tampoco sirven?"
Pues con el paso de los días no solo siguen dando "cuartos al pregonero" sino que, incluso el mal se extiende como una mancha de aceite: Aragón, Andalucía... En Castilla y León se asume, sin condiciones, lo que manda el Patrón desde Madrid y León...(perdón, me ha salido, sin querer, un pareado un poco chusco).
Esta situación me está haciendo reflexionar mucho sobre si, tal como se vienen planteando las cosas, merece la pena mantenerse en un Partido de corte clásico cada vez mas lejano a la realidad social, intentar otras opciones mas adecuadas a la época que vivimos o, si pasar directamente a engrosar las filas de la mayoría silenciosa y pasar de todo.
Como es natural en mi, y en mucha gente como yo, la última opción se correspondería con un suicidio social e intelectual al que, por otra parte, parece que nos estan empujando desde nuestras propias filas, sobre todo cuando te manifiestas libremente en los foros internos, nunca vociferando en medios de comunicación hostiles ni en barras de bares y otros mentideros. El "establisment" y su circulo, saben perfectamente como anular a los compañeros díscolos que se salen de sus lineas prefabricadas que los mantienen y lo logran.
Aún cuando en la nota antes aludida, parece que apuesto por la línea de hacer coincidir lo orgánico con lo institucional, solo trato, aludiendo a esta disyuntiva, de resaltar las contradicciones en las que cae el "establisment", cuando sus propios intereses, grupales o individuales de quienes lo conforman, se sobreponen a la coherencia de nuestras propias reglas de juego, y a los intereses generales de los militantes y a sus legitimas espectativas.
Sin embargo, siempre he estado convencido, y me consta que muchos compañeros lo están conmigo, de que el Partido ha de ser siempre la referencia de las políticas y la gestión de las Instituciones en las que gobernemos. Esa es la razón natural.
Cuando esá razón natural se vulnera, se producen varios efectos nocivos para la salud de la Organización, entre ellos la concentracion de poderes en un solo grupo formando el "establisment" o conjunto monolítico de individuos que constituyen una "elite" que ostenta y mantiene el poder, el control y la influencia en la Organización, de tal manera que se convierten en una forma de Dictadura que no dista demasiado de las que hemos conocido en la Historia y tanto hemos denostado y combatido.
Esta ha sido la pauta que venimos siguiendo en el PSOE desde que España recuperó el Sistema Democrático. Cansados estamos muchos militantes de ver como, cuando se ganan elecciones el Partido desaparece prácticamente quedando las sedes en un estado de letargo burocrático y trasladándose la vida real a las Instituciones a las que se traslada el poder.
A estos nucleos de poder emigran los que han obtenido cargos y sus allegados, quedandose atras la mayoría de la militancia que, mientras dura el mandato, se queda sin su referencia natural, esperando que vengan otras elecciones y el Partido recupere su actividad con la vuelta de los "compañeros" que no han aparecido en meses, incluso años, demandando que la militancia vuelva a trabajar para ellos en el duro trabajo pre - electoral.
Pero hay mas y peor. Una vez que empezamos a gobernar las instituciones las directrices programáticas del Partido y sus organos de participación, empiezan a diluirse y, al cabo de pocos meses, desaparecen en la niebla de confusión en la que se mueven los que "siempre están": funcionarios, altos cargos, secretarios generales y supertecnicos sin ningún compromiso político ni ideológico, salvo su unica razón de ser ultraconservadora, que es mantener a "sangre y fuego" su estatus, "el quinto poder".
En consecuencia, podemos comprobar, como está pasando en esta legislatura, que pasamos de nuestra natural actitud hacia el cambio social, el bienestar y la solidaridad, a hacer políticas, desde el gobierno que sustentamos todos los socialistas, neoconservadoras para la salvación del sacrosanto sistema capitalista y el "establisment", los organos de dirección de nuestro partido, con ese tufo de dictadura que antes hemos aludido, bombardeandonos desde sus blogs, desde nuestro "El Socialista" y, lo que aún es mas grave, desde los medios publicos de comunicación y shows basura televisivos, aún pretende que la militancia, llena de principios, apoye esos desvarios. Pero todo esto será otro capitulo...
miércoles, 23 de junio de 2010
OTRA CARRERA HACIA LA NADA Medidas para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.


©jmcp2010
Es demasiado frecuente ver cómo, de forma cíclica, algún gurú de dentro, o fuera, del Sistema Nacional de Salud, se levanta por la mañana y, utilizando la avidez por la noticia de algunos medios de comunicación, aparece con la “fórmula mágica” para dar solución a los infinitos problemas del Sistema. Hoy las listas de espera, mañana, los medicamentos genéricos y la listas negativas, al día siguiente las fundaciones sanitarias, la seguridad del paciente, la calidad, la sostenibilidad, y cientos y cientos de tópicos mas que tal como aparecen, desaparecen en el tiempo, volviendo a aparecer al cabo de unos años revestidos o renombrados de forma eufemística. Serán tiempos de demora, acreditación de centros, nuevas fórmulas de gestión sanitaria, gestión analítica… y
Pero lo mas grave es que cada una de esas definiciones y elixires mágicos producen una reacción inmediata, una carrera hacia la nada, en el resto de gurús –como no se les ha ocurrido a ellos- y en los responsables de la política sanitaria necesitados de humo que tape sus vergüenzas.
Dichas reacciones suelen poner en marcha entramados multimillonarios con gabinetes, observatorios, consultoras de todas las naturalezas, compras masivas de nuevos ordenadores, servidores, programas informáticos, marketing sectorial y político, ruedas de prensa y otras publicaciones de contenidos obvios, congresos, jornadas, talleres…
Los efectos terapéuticos de todas aquellas “formulas magistrales” no han sido, en los últimos treinta años, en absoluto efectivos. Esta afirmación no es difícil de comprobar repasando –y leyendo- las publicaciones y las hemerotecas, especializadas o no, desde principios de los años ochenta, hasta nuestros días.
Los inconmensurables medios empleados para estos ensayos no han pasado de un peculiar efecto placebo que adormece al ciudadano medio, abrumado al comprobar que, a pesar de la terminología iniciática y grandilocuente, con la que les intentan vender el producto, él continúa esperando para que le llamen del hospital para que le vea el....... y no protesta, no pregunta, no se inquieta.
Al cabo de algunos años comprobamos que el problema sigue, o, se ha acentuado e incluso puede haberse complicado con contra- fórmulas o soluciones cruzadas.
En estos momentos críticos que estamos protagonizando, para los que serían necesarios planteamientos serios, imaginativos, creativos que garantizaran, sobre todas las cosas, la estabilidad de los pilares del Estado de Bienestar que tanto ha costado conseguir, vemos con tristeza que los gurús vuelven con sus viejas fórmulas y los responsables del Sistema Nacional de Salud, vuelven a caer en el error de hacer bandera de ellas, sin, al menos comprobar con medios de que dispone, pero que tampoco conoce seguramente, que son argumentos y soluciones, que, si bien, podrían considerarse bien definidas teóricamente, en la práctica ya fracasaron y son trampas envenenadas para profundizar en la carrera hacia la nada, que es en definitiva el limbo que interesa a los gurús y a los que, desde bastidores mueven sus hilos.
Quiero terminar esta nota invitando al lector a consultar el link que se inserta a continuación. Es una muestra de los acontecimientos que protagonizaron algunos gurús y responsables políticos a principios de los años noventa. La gran e innovadora idea, atribuida de forma inexacta al Presidente González, de entregar a los usuarios del Sistema Nacional de Salud, una FACTURA SOMBRA… Por cierto esperamos que el Presidente Griñán lo recuerde y no vuelva a dejar que le induzcan a repetir el error.
http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1992/12/10/079.html
martes, 15 de junio de 2010
DE LA SOSTENIBILIDAD Y PERDURABILIDAD DEL SISTEMA PÚBLICO DE SALUD

Esto de la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, que parece, como tanta otras cosas en estos tiempos que vivimos, un tema actual fruto de este momento de crisis peculiar (a mi entender mas psicológica y estratégica con consecuencias económicas, que puramente económica), está en duda desde el desmantelamiento del Sistema de Asistencia Sanitaria de la Seguridad Social, allá por los años ochenta.
Digo desmantelamiento porque creo que es éste el término que mejor representa el desorden y dudoso rigor, con el que, en mi opinión, se llevaron a cabo las primeras transferencias de competencias a las Comunidades Autónomas (Históricas), sobre todo en el aspecto financiero. Solo un absoluto respeto al texto y a los principios de nuestra ejemplar Ley General de Sanidad, que curiosamente acababa de ver la luz por aquellos tiempos, habría bastado para que la sostenibilidad del Sistema y su perdurabilidad, se consolidaran.
El reconocimiento por parte de las autoridades económicas del gasto real, así como la senda por la que aquél universo que se trataba de regular caminaba hacia el futuro, acompañado de medidas de racionalización, planificación, control y dirección adecuadas, habría bastado para que, a la vuelta de diez años, se consolidara el modelo que la propia Ley proponía. Un modelo universal, equitativo, solidario, eficaz, moderno y sostenible desde el punto de vista económico y financiero.
Pero el camino elegido fue otro. Los que deberían ser Servicios Regionales de Salud, el primero el catalán, se erigieron en “Sistemas”, “taifas”, de Salud con poder para regular en materias básicas, poniendo en peligro tanto lo esencial, la solidaridad, la equidad y el equilibrio financiero. Comenzó la carrera hacia la nada… Una guerra de cifras entre los Entes gestores y políticos, con base en indicadores de actividad o inactividad totalmente absurdos y faltos de rigor científico e, incluso, mal diseñados y falsamente administrados desde el punto de vista técnico: Listas de espera, numero de profesionales, camas, ….. cupos….
La puntilla vino, después, al generalizarse las transferencias en el año 2001. El Gobierno Popular, en su animosidad por pervertir los últimos pilares del Sistema Nacional de Salud, soltó lastre de la forma mas absurda y descarada, discutiendo y engañando a los responsables de las Comunidades Autónomas y dejando un Sistema de Salud depauperado estructuralmente, con deudas inconmensurables, fruto del pernicioso abandono al que sometió al Instituto Nacional de la Salud durante toda aquella legislatura y parte de la anterior.
Por último tampoco debemos olvidar las consecuencias de la falta de regulación y control de los empleos que algunas Comunidades Autónomas pueden haber dado a los fondos transferidos junto a las competencias sanitarias. No hay que olvidar que, para algunas de ellas, representaban una inyección que superaba el cuarenta por ciento del presupuesto que venían gestionando desde su nacimiento y era muy tentador “ver dinerito fresco” y dedicarlo a tapar otros agujeros (lógicamente procurando relacionarlos conceptualmente para ajustarse a la legalidad) sin aún ser conscientes de la evidencia del gasto corriente y del mal estado del patrimonio que, también, asumían. Después “Papa” Estado proveerá… y ese es el estado de la cuestión.
Digo desmantelamiento porque creo que es éste el término que mejor representa el desorden y dudoso rigor, con el que, en mi opinión, se llevaron a cabo las primeras transferencias de competencias a las Comunidades Autónomas (Históricas), sobre todo en el aspecto financiero. Solo un absoluto respeto al texto y a los principios de nuestra ejemplar Ley General de Sanidad, que curiosamente acababa de ver la luz por aquellos tiempos, habría bastado para que la sostenibilidad del Sistema y su perdurabilidad, se consolidaran.
El reconocimiento por parte de las autoridades económicas del gasto real, así como la senda por la que aquél universo que se trataba de regular caminaba hacia el futuro, acompañado de medidas de racionalización, planificación, control y dirección adecuadas, habría bastado para que, a la vuelta de diez años, se consolidara el modelo que la propia Ley proponía. Un modelo universal, equitativo, solidario, eficaz, moderno y sostenible desde el punto de vista económico y financiero.
Pero el camino elegido fue otro. Los que deberían ser Servicios Regionales de Salud, el primero el catalán, se erigieron en “Sistemas”, “taifas”, de Salud con poder para regular en materias básicas, poniendo en peligro tanto lo esencial, la solidaridad, la equidad y el equilibrio financiero. Comenzó la carrera hacia la nada… Una guerra de cifras entre los Entes gestores y políticos, con base en indicadores de actividad o inactividad totalmente absurdos y faltos de rigor científico e, incluso, mal diseñados y falsamente administrados desde el punto de vista técnico: Listas de espera, numero de profesionales, camas, ….. cupos….
La puntilla vino, después, al generalizarse las transferencias en el año 2001. El Gobierno Popular, en su animosidad por pervertir los últimos pilares del Sistema Nacional de Salud, soltó lastre de la forma mas absurda y descarada, discutiendo y engañando a los responsables de las Comunidades Autónomas y dejando un Sistema de Salud depauperado estructuralmente, con deudas inconmensurables, fruto del pernicioso abandono al que sometió al Instituto Nacional de la Salud durante toda aquella legislatura y parte de la anterior.
Por último tampoco debemos olvidar las consecuencias de la falta de regulación y control de los empleos que algunas Comunidades Autónomas pueden haber dado a los fondos transferidos junto a las competencias sanitarias. No hay que olvidar que, para algunas de ellas, representaban una inyección que superaba el cuarenta por ciento del presupuesto que venían gestionando desde su nacimiento y era muy tentador “ver dinerito fresco” y dedicarlo a tapar otros agujeros (lógicamente procurando relacionarlos conceptualmente para ajustarse a la legalidad) sin aún ser conscientes de la evidencia del gasto corriente y del mal estado del patrimonio que, también, asumían. Después “Papa” Estado proveerá… y ese es el estado de la cuestión.
En definitiva, que lo de la sostenibilidad y lo de la perdurabilidad del sistema, desde mi forma de ver las cosas, no es fruto de la coyuntura que vivimos, es un problema estructural que debemos afrontar de forma seria desde la base y con el esfuerzo y trabajo de todos los que creemos realmente en el Sistema Público de Salud, reorientando las políticas sanitarias hacia los resultados objetivos de la planificación sanitaria, la distribución racional de los recursos, el empleo de la evidencia científica como brújula en las decisiones de gestión, tanto clínica como económica y financiera, la reingeniería (aquí empleo este término, que no me gusta, para señalar, siguiendo su traducción mas apropiada, el “borrón y cuenta nueva” necesario)de las profesiones sanitarias y no sanitarias, para contar con una política de recursos humanos mas adecuada a los retos que plantean los objetivos de rigor y racionalidad anteriormente propuestos.
Toda crisis o conflicto regional o globalizado ha supuesto, en la historia, una oportunidad para el cambio. Aprovechemos este momento para hacerlo en el Sistema Nacional de Salud y asegurar su existencia en beneficio de las generaciones futuras.
©jmcp2010
domingo, 23 de mayo de 2010
Tarde de Azul y Oro
martes, 20 de abril de 2010
Esta primavera cierra otro ciclo de vida
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