lunes, 5 de septiembre de 2011

LA REDUCCION A CUATRO GERENCIAS DE AREA DEL SERVICIO EXTREMEÑO DE SALUD, ¿RECORTE, PODA O DESMOCHE?







  














  El desmoche es quizás la práctica de poda conocida más dañina para el árbol, sin embargo todavía es una práctica común. Tan común es, que la conocen hasta los políticos del Partido Popular que, siguiendo el mandato de sus dirigentes, nada mas tomar posesión de sus nuevos poderes en las Instituciones de las Comunidades Autónomas y Administraciones Locales, obtenidos gracias a la abstención casi el cincuenta por ciento de los ciudadanos en las pasadas elecciones, han comenzado a denunciar excedentes de gasto público que, aún siendo posiblemente reales, no dejan de representar las necesidades de un País que después de cuarenta años de gobiernos paternalistas de la derecha franquista y cinco años de gobierno democrático de la despistada UCD, necesitaba un profundo cambio socioeconómico que debía, prácticamente, partir de cero.

   Dicen los textos especializados en materia forestal que: "El desmoche es la poda indiscriminada de las ramas de los árboles dejando garrones (o muñones) o ramas laterales que no son lo suficientemente grandes para asumir el papel terminal.

   A nuestro entender, los nuevos responsables institucionales se han precipitado, probablemente por presiones de su propio partido y de los sectores mas reaccionarios del movimiento neoconservador, a anunciar y materializar recortes, podas, indiscriminados que, como en el caso de los árboles, dejan muñones y ramas endebles que, al no tener mas razón que dar la impresión, de cara a las múltiples galerías que los observan, de una falsa rigurosidad que, tampoco ellos, en lo esencial, practican.

   La poda del Servicio Extremeño de Salud es un claro ejemplo de este desmoche apresurado y desordenado.

   De la noche a la mañana, el presidente Monago y su consejera de salud despachan con una disminución de ocho a cuatro de las gerencias de área sin mas objeto perceptible que disminuir el número de cargos directivos que, independientemente de que pudiera ser necesario tal ajuste, no es, precisamente, el problema principal de la financiación, de la estructura y del funcionamiento del Servicio de Salud.

   Es de esperar que, después del flash conseguido por tal desmoche en los medios de comunicación afines, se paren a pensar y recuerden aquello de que toda casa ha de comenzar a construirse por los cimientos y no por el tejado. Y menos por las ramas de sus árboles ornamentales.

   Obviamente la reordenación del Mapa de Salud de Extremadura y su modificación ha de tener el rango legal que le corresponde, tal como se establece en la Ley de Salud. Lo cual habrá de hacerse con un debate previo y un consenso y apoyo político suficiente que dudamos obtenga el gobierno del Sr. Monago, pues, ni sus valedores de la rancia izquierda comunista extremeña, podrán darle su apoyo en esta materia tan delicada para el futuro del bienestar de los ciudadanos, salvo que decidan hacerse el "harakiri" definitivamente.

 
   Muchos, desde la perspectiva común de la Ley General de Sanidad, hemos considerado excesivo el diseño del Mapa de Salud de Extremadura desde sus orígenes. Aún entendiendo sus pretensiones de acercamiento de los medios asistenciales a los ciudadanos, consideramos desproporcionados los recursos públicos que tal diseño ha obligado a emplear y así lo hemos puesto de manifiesto en distintos foros.

   Una propuesta de alternativa a las ocho Áreas de Salud que no ha tenido eco entre los responsables, mas preocupados por los compromisos adquiridos sobre la marcha en pueblos y comarcas por ellos mismos o autoridades superiores, es la que, basada en las actuales distribuciones demográficas, socioeconómicas y nuevas estructuras de comunicación, así como en un principio de racionalidad en el empleo de los recursos, especialmente los de alta tecnología, determina la reducción de ocho a cinco Áreas. A saber:


ÁREA NORTE: a establecer en Plasencia, asumiría las actuales de Coria y Navalmoral sus Zonas Básicas que sumaría a las ahora adscritas a Plasencia y sus hospitales comarcales o de primer nivel. Plasencia sería la cabecera del Área y el Hospital Virgen del Puerto como Hospital de segundo nivel de referencia para el Área.

ÁREA CENTRO: a establecer en Mérida, integraría sus actuales Zonas Básicas de Salud con las de Don Benito - Villanueva. Manteniendo los Hospitales de D. Benito, Siberia y Almendralejo como centros de atención especializada de primer nivel con referencia en el Hospital de Mérida como hospital de segundo nivel.

ÁREA SUR: A establecer en Zafra, integraría la actual de Llerena - Zafra asumiendo las Zonas Básicas del Suroeste de Badajoz.: Santa Marta, Barcarrota, Jerez de los Caballeros, Alconchel, Villanueva del Fresno y Oliva. El Hospital de Llerena sería la referencia de atención especializada para las Zonas Básicas de Salud de la Comarca de la Campiña Sur y el Hospital de Zafra que seria necesario adaptar al Segundo Nivel asistencial sería referente de las comarcas de Zafra - Río Bodión, Tentudía y Sierra Suroeste (para las Zonas Básicas que se adscriban) y para todo el Área en su nivel.

ÁREA DE CÁCERES: Manteniendo su actual estructura tanto en Zonas Básicas de Salud como en Hospitales asumiría, además de la referencia de su demarcación, la de la Atención Especializada de tercer nivel del territorio provincial de Cáceres y los compromisos transfronterizos con los distritos portugueses de Castelo Branco y Almacenar.

ÁREA DE BADAJOZ: Mantendría las Zonas Básicas de Salud de Badajoz urbanas y periurbanas, las de Alburquerque, San Vicente de Alcántara, La Roca, Montijo, Pueblonuevo, Talavera la Real y Olivenza. El Hospital del Perpetuo Socorro se adaptaría para ser referente de primer y segundo nivel del área, complementándose tal función con las instalaciones del Materno Infantil que sean necesarias. El Hospital Universitario Infanta Cristina asumiría la referencia de atención especializada del territorio provincial de Badajoz, de súper especialidades para toda la Comunidad Autónoma y los compromisos transfronterizos con los distritos portugueses de Portalegre y Évora, así como la promoción, coordinación y tutela de la actividad docente e investigadora de Extremadura.

   Lógicamente este planteamiento no es más que una hipótesis de trabajo de planificación que necesita de los estudios pertinentes que confirmen la eficiencia de la misma en relación a recursos y medios así como los efectos, a priori positivos, en la equidad relativa al acceso a los servicios de salud por parte de los ciudadanos.

   A esta mera descripción debería agregarse una propuesta de reordenación funcional de los Equipos de Atención Primaria, que debería contemplar de forma sería la posibilidad de asumir las atribuciones que le corresponden respecto a Salud Pública, Promoción y Prevención de la Salud en la línea que determina la Ley General de Sanidad.

   También debería contemplarse la reordenación orgánica, funcional y de atención especializada de los hospitales, recuperando el concepto integral de la Medicina de Urgencias y Medicina Interna totalmente en los centros de primer nivel de forma parcial y en los de segundo nivel, organizándolos en función de las demandas de la morbilidad típica de la demarcación correspondiente. Las especialidades y sub especialidades necesarias así como las que surjan como consecuencia de conclusiones en los trabajos de I+D+i y de la aplicación rigurosa de criterios basados en evidencias técnicas y científicas totalmente probadas y aceptadas como tales.

   Para finalizar únicamente insistir en que desmochar, podar o recortar solo para la galería, sin bases serias en el estudio y la organización, es un engaño manifiesto a los ciudadanos, contribuyentes y no digamos para esos ojos escrutadores del neocapitalismo global que saben bien distinguir entre improvisación y decisiones sólidas y serias.

   No espero que este gobierno en Extremadura sea capaz de pasar de la demagogia a la eficacia, pues tampoco se enfrentarán a los intereses locales, grupales, corporativos y de política de partido que sustentan su actual posición de poder, relativo pero poder.



JuanMa Calvo Palmero.

Salamanca, 5 de Septiembre de 2011